Resplandecer
Capítulo 1
Nuevamente tú
Respiré hondo varias veces. Me
sentí un poco mareada por lo que estaba a punto de hacer, pero no podía
demostrarlo, tenía que aguantar, porque luego de aquel día mi vida daría un
cambio radical.
Miré
hacia la puerta que en cualquier momento se abriría. La puerta que me separaba
de todos los medios de comunicación que esperaban ansiosos nuestra presentación.
Me erguí cuando reaccioné de que mi espalda estaba encorvada, mantener la postura
fue lo primero que me habían enseñado en las clases intensivas de etiqueta de
los últimos meses, que me habían tratado de preparar para mi primera aparición
pública.
Volví a respirar hondo y lentamente. Una parte de mi cerebro me decía que saliera corriendo de
ese lugar, del majestuoso Palacio de St. James, pero no podía hacerlo, había
tomado una decisión que me llevó a ese instante cambiando por completo mi vida
para siempre, aun así, sabía que me encontraba dispuesta a realizar cualquier
cosa por él, todo en nombre del amor.
A
lo lejos pude escuchar una canción, para tranquilizarme intenté poner atención
en la letra. En cuanto identifiqué cuál era, me enfoqué en cantarla
mentalmente, lo que hizo que me relajara un poco. Miley Cyrus venía a colocar algo
de cordura a mi día con su canción When I look at you.
“Everybody needs inspiration
Everybody needs a song
A beautiful melody
When the night’s so long…”
Percibí
movimiento a mi alrededor. Un guardia puso su mano en la manija de la puerta. Comprendí
que estaba llegando el tan temible momento.
“…cause there is no guarantee
That this life is easy…”
Que
cierta era esa frase que la cantante acababa de cantar sobre que no había
garantía de que la vida fuera fácil. Mi vida no había sido nada fácil ahora que
lo pensaba, sin embargo, entendía que cada vez se pondría más compleja, puesto
que estaba a punto de adentrarme a un mundo que no conocía, a un universo que
me daba miedo, a pesar de ello, yo misma había elegido ese camino en cuanto mi
boca contestó una pregunta con un simple: Sí. Decisión que reforzaría en seis
meses cuando pronunciara dos palabras que en este momento me aterraban: Sí,
acepto.
“…When my world is falling apart
When there’s no light to break up the dark
That’s when I, I
I look at you…”
Miré
de reojo al hombre que se encontraba justo a mi lado derecho. Él se mostraba
muy serio observando hacia la puerta esperando la señal que nos daría la
entrada a la otra habitación. Sonreí un poco. Sin lugar a dudas me encontraba
tan profundamente enamorada de ese chico que haría cualquier locura por él, incluida
la que cometería en unos cuantos minutos.
Del
otro lado de la fina madera del ingreso al salón se podía escuchar como leían
el anuncio de la reina pronunciado unas cuantas horas antes, y que era la razón por la que ambos estábamos ahí.
“… When I look at you, I see forgiveness
I see the truth
You love me for who I am
Like the stars hold the moon
Right there where they belong
And I know I’m not alone…”
Recordé
todo el camino recorrido que nos llevó hasta este lugar. Las lecciones que
tuvimos que aprender para estar juntos. Debía de aceptar que no había sido un
camino fácil, a los dos nos costó demasiado entender lo que realmente significa
el amor. La vida nos separó varias veces para comprenderlo por completo, y
cuando por fin lo hicimos, entonces lo supimos, finalmente estaba llegando la
vida en la que terminaríamos juntos.
“…You appear just like a dream to me
Just like kaleidoscope colors that
Cover me, all I need
Every breath that I breathe
Don’t you know you’re beautiful?...”
Hubo
más movimiento en la habitación en la que nos situábamos. Fijé mis ojos hacia enfrente,
en cualquier segundo dirían nuestros nombres y entonces haríamos nuestra
entrada triunfal.
Me preparé mentalmente. Contuve la respiración por unos instantes par calmar el nerviosismo. Entonces sentí una mano tomando la mía fuertemente.
- ¿Estás
lista? – preguntó Henry en voz baja.
- Sí, lo estoy – contesté mirándolo fijamente.
Él volteó a verme. Nuestras miradas se enlazaron y en sus ojos encontré la paz que buscaba en aquel instante. Me sonrió y yo hice lo mismo.
- Muy
bien, porque aquí vamos – comentó todavía en voz baja.
Asentí
con la cabeza. Los dos regresamos nuestras miradas hacia delante. El secretario
particular de Henry le hizo una señal y fue en ese preciso momento en que las
puertas se abrieron para darnos paso. Ambos caminamos tomados de la mano ante
la multitud que aguardaba en el salón contiguo. El flash de las cámaras, así
como la cantidad de gente me sorprendieron, a pesar de ello, mis piernas no
dudaron y siguieron su camino. Nadie podía negar que ese era nuestro momento, ya
que se anunciaba nuestro compromiso nupcial. En ese evento se pactaría nuestra
vida juntos como esposos, hasta que la muerte nos separara.
Así es como inicia este final de la trilogía de Desvanecer. Recuerden que pueden encontrar los siguientes capítulos cada miércoles en mis plataformas de Inkspired y Wattpad.

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